
Ya cae en necesidad, no lo puedo describir de otra manera. Es absorción pura, discreta, que se mueve sigilosamente en los suburbios de la mente. No me atrevo a determinar ( a veces ) que tiende a desaparecer...Pero prefiero creer que no da abasto, no es que desaparezca: simplemente no puede estar a la luz por completo.
Quiero hacerlo a diario, en mis ratos libres, en mis momentos de mayor ocupación, en mis horas extensas de alegrías, en la alegoría del sufrimiento. Quiero explayarme...pero me temo a mi misma, a la cordialidad de mis palabras, a lo extenso de mis sentimientos, a mis perfectos y absolutos secretos.
No puedo dejar de temerme...